La gran voz de Coquimbo

 
Este año se cumplirán dos décadas del fallecimiento de “La Criollita”, destacada compositora y folclorista del puerto, que ya recibió su primer homenaje del 2016 con el lanzamiento de un disco dedicado a su legado.

Dentro del rico patrimonio cultural de Coquimbo, hay un nombre que se asoma entre los más grandes y recordados. Hablamos de Elena Montoya (1914-1996), conocida como “La Criollita”, quien por algo es considerada dentro de las “Mujeres Bicentenarias” de la historia de Chile. Nacida en Coquimbo, dentro de una cuna de artistas dedicados a la música folclórica, al morir su padre, su familia viajó por distintos sectores del norte chileno, incluyendo diversas oficinas salitreras, hasta establecerse en Copiapó.

El inicio de su carrera fue en 1936 en la Radio “La Voz del Norte” de Coquimbo, al ganar un concurso musical para aficionados. Al casarse, Elena decidió adoptar el apellido de su marido y se hizo llamar Elena Montoya, “La Criollita”, seudónimo adquirido durante su trayectoria musical. La obra de esta artista no tardó en hacerse conocida a lo largo de todo Chile, recibiendo varios reconocimientos. El último fue el 9 de mayo de 1996, por parte de la municipalidad de Coquimbo, que le hizo un homenaje a su labor como cantautora. Falleció el 14 de septiembre de ese mismo año. Una plaza lleva su nombre, en el sector de El Llano.

HOMENAJES

En el 2011, un completo documento audiovisual que contiene una recopilación de la obra de Elena Montoya, “La Criollita”, comenzó a ser entregado en los establecimientos educacionales de la zona. Esto gracias a que la agrupación cultural Artistas de la Música de la Región de Coquimbo, hiciera un proyecto de rescate patrimonial de la vida y obra musical de la destacada cantautora. Según explicaron esa vez los gestores de la iniciativa, Elena Montoya es una mujer que nació con un prodigioso talento musical, comparable a otros grandes talentos chilenos como Violeta Parra o Margot Loyola.

En aquella oportunidad, el alcalde porteño Óscar Pereira (ya fallecido) señaló que “Elena Montoya fue una gran creadora y folclorista que supo destacar el nombre de Coquimbo y las tradiciones de nuestro país a través de su música. Su legado es imperecedero, esperamos que sea una herencia para las generaciones venideras”. A ello se sumó la digitalización de todas las canciones grabadas por ella en discos de vinilo, los que fueron traspasados a formato CD y con cuyo material se creó un máster para el duplicado de otras 150 copias.

En el 2014, la comunidad también se enteró del proyecto del libro “Elena Montoya, La Criollita, el cantar popular de Coquimbo”, obra postulada para su concreción a financiamiento del GORE, por el Rotary Club Coquimbo, con el apoyo del municipio, con el objeto de rescatar el patrimonio cultural de la comuna porteña, representado en el legado de la artista.

En el lanzamiento del libro, efectuado en la Casa de la Cultura, Alejandrina Montoya, autora de la obra e hija de Elena, comentó que la génesis del libro “se debió a una solicitud que en tal sentido plantearon estudiantes de Coquimbo y La Serena. Es así como un día dije por qué no hacer yo el texto y al comenzar a trabajar en ello, me di cuenta de que mi madre no sólo fue artista, sino también una gran samaritana…Encontré material que da cuenta de la ayuda anónima que ella realizaba”.

DISCO TRIBUTO
En el 2016 se cumplirán dos décadas de la partida de Elena Montoya. Pero ya comenzaron los homenajes. Porque la noche del sábado 9 de enero, un emotivo espectáculo se vivió en el Centro Cultural Palace de Coquimbo, donde se revivió parte del legado que nos dejó la gran folclorista y compositora. Esto por el lanzamiento de un CD tributo a su importante trabajo musical, realizado por las destacadas voces de Cecilia Moreira, María Illanes, Alejandra Leka Alcagaya y María Inés Jara, esta última bautizada por la propia Criollita como su ahijada musical.

La gestión estuvo a cargo del Centro Cultural Todas las manos pa’l Arte, que lanzó de manera virtual los dos discos que formaron parte del proyecto “2 Cds de Música Regional Original”, financiado por el Fondo de Cultura 2015 del Gobierno Regional. En la jornada, primero se interpretaron 10 canciones de Elena Montoya y posteriormente se lanzó el primer disco de la banda de rock regional Fonchex.

“Estamos muy contentos con el resultado de este trabajo que comprometió a mucha gente en torno al espíritu de ‘La Criollita’. La familia Montoya se mostró agradecida y el público respondió muy bien en asistencia y entusiasmo. Como centro cultural estamos muy satisfechos con las dos producciones hoy lanzadas, ambas de gran calidad. Esperamos seguir generando espacios para los artistas regionales, y enalteciendo el nombre de los grandes de nuestra región, como Elena Montoya”, señaló Alfonso Godoy, músico y productor del tributo.

En la ceremonia estuvo presente la familia Montoya, quienes muy emocionados agradecieron a Alfonso Godoy, gestor del proyecto, por este importante reconocimiento al legado de Elena. Para los interesados en este reciente trabajo, las nuevas versiones pueden ser escuchadas de manera totalmente gratuita on line, durante el presente mes de enero, en el link soundcloud.com/fonchirecords.

María Inés Jara Flores fue la encargada de abrir el espectáculo, interpretando dos canciones de “La Criollita”, a quien conoció de niña, cuando su madre y la folclorista coquimbana tenían un programa en la entonces Radio Minería. En una oportunidad, María Inés se presentó en el Teatro Nacional de Coquimbo y, a la mitad del show, subió Elena Montoya y la bautizó como La Calandria Serenense.

“Yo ni siquiera sabía lo que era una calandria, tenía trece años. Ella (“La Criollita”) me dijo que calandria era un ave que cantaba muy hermoso y en ese momento se declaró mi madrina artística. Me quedé con el gusto por el folclore y con el nombre de La Calandria”, comentó emocionada María Inés al terminar el espectáculo. Sin lugar a dudas, lo que se vivió este mes en el puerto fue un gran momento para la cultura regional.
 

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Fuente: diarioeldia.cl