El ministerio de Agricultura dio a conocer los resultados del catastro frutícola de la Región de Coquimbo, estudio que determinó que la superficie plantada en la zona disminuyó un 7% si se compara con los resultados obtenidos por la misma muestra el 2011. A julio de ese año, la zona llegaba a 29.808 hectáreas, mientras que a julio de 2015 presenta un total de 27.674,2 hectáreas.
En el desglose, el sondeo señala que la superficie plantada de especies mayores disminuyó un 8,8%, pasando de 26.163,3 hectáreas el 2011 a 23.865,1 hectáreas en la actualidad.
Según explicó el jefe de Información Agraria de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), Bernabé Tapia “las principales disminuciones se observaron en uva de mesa (-18%) y palto (-20%), no obstante presentaron un crecimiento importante las plantaciones de nogales (48%), mandarinos (27%) y olivos (8%).”
Llama la atención que precisamente esta baja se presenta en dos de los principales productos exportadores de la zona. En el caso de la vid, cabe mencionar que según datos aportados por el Minagri, la Región de Coquimbo exportó el año 2014 el 26,3% de la uva de mesa del país con un total de 394 millones de dólares, posicionándola en la cuarta región exportadora del país, con la ventaja comparativa de proveer con cosechas tempranas al hemisferio norte. A nivel nacional, en tanto, la uva de mesa lidera el ránking de exportaciones de fruta fresca del país alcanzando 1.497 millones de dólares para el año 2014, siendo los principales destinos Estados Unidos con un 45,5%, China 11,4%, Corea del Sur 8,3% y Holanda 7,1%.
Sin embargo, para el 2011 la superficie de esta fruta plantada en la zona llegaba a 10.597,1 hectáreas, mientras que ahora se registran 8.721,59 hectáreas.
Similar situación se presenta con el palto, que bajó de 6.290,7 hectáreas el 2011 a 5.024,02 hectáreas el 2015.
Estos resultados, a juicio del seremi de agricultura, Andrés Chiang, obedecen a la dura sequía que ha debido enfrentar la región en la última década. Cabe destacar que en los dos últimos años y ante la no disponibilidad del recurso en algunas zonas, muchos agricultores tomaron incluso la decisión de cortar o dejar secar.
“Es importante mencionar que esto sucede en el contexto de una sequía muy prolongada, cuya peor acumulación se produjo precisamente en estos años. Estamos viendo una disminución de 2 mil hectáreas, pero en términos estadísticos significan una diferencia que no es tan significativa, teniendo en cuenta que existió una escasez tan extrema”, puntualizó.
En este sentido, la autoridad recalca que los resultados pueden ser mirados desde un punto de vista positivo, en el sentido de que la escasez de agua que vivió la zona fue una de las más agudas de los próximos años y que, por ello, las pérdidas pudieron ser mucho más considerables. Una de las razones, indica, ha sido que los productores han comenzado a preferir especies frutales que tengan un mayor requerimiento de agua, pero que de igual forma mantengan una alta demanda y permitan un retorno de ingresos.
“Acá lo que estamos constatando es que ha habido una muy buena respuesta de los agricultores, los empresarios agrícolas, respecto a optimizar en frutales que tengan una mejor respuesta a la demanda hídrica. Como ejemplo aumenta notablemente el olivo, que llega a 3.720 hectáreas en la región y el nogal que también crece llegando a 2.667 hectáreas, también crecen el limonero y el mandarino. Hay una decisión racional tomada por los empresarios agrícolas de optimizar el agua que ellos tenían disponible, pero haciendo una ecuación respecto del ingreso que podían disponer”, precisa el seremi.
Así lo considera también el ministro del rubro, Carlos Furche, quien en la presentación de este catastro efectuado en Salamanca manifestó que “hemos podido constatar, con esta nueva versión del Catastro Frutícola en la Región de Coquimbo como los agricultores están reaccionando a la sequía que los ha afectado en los últimos años, plantando especies con menores requerimientos de agua, como el nogal y los olivos. La fruticultura ha demostrado ser un sector dinámico y desde el Ministerio de Agricultura continuaremos apoyando las transformaciones necesarias para potenciar su desarrollo”.
EMBALSES Y TECNIFICACIÓN SON LA CLAVE. Las autoridades coinciden en que, dada la gravedad de la escasez hídrica que ha experimentado la zona, los resultados no han sido del todo catastróficos. La diferencia, en este sentido, la han marcado los embalses y los altos niveles de tecnificación del riego que se ha logrado a la fecha.
“Esto se ha producido porque la fruticultura de nuestra región tiene un buen nivel tecnológico asociado al riego. Así por ejemplo, en total la región tenemos un 96,9% de toda la superficie frutícola con sistemas de riego tecnificado además también hay que mencionar que la región de Coquimbo es la zona del país que tiene la mayor capacidad de acumulación de agua de todo el país. También los sistemas de conducción, con el apoyo de nuestro ministerio a través de la CNR ha permitido sostener los cultivos y que la disminución de un periodo a otro no sea una baja considerable”.
De hecho, este estudio revela que, en relación a los frutales mayores, un 90,9% de ellos cuenta con riego por goteo, 2,3% tiene sistema de aspersión, un 2,9% se maneja a través de microaspersión, mientras que sólo un 3,7% mantiene riego por surco y un 0,2% de tendido.
Aún quedan desafíos por cumplir, indica, pues estos altos niveles se dan solo en la fruticultura “y no así en hortalizas o cereales donde tenemos un déficit”.
A juicio del ministro Carlos Furche, este estudio permite extraer conclusiones muy significativas “la más importante de todas es que la disminución de la superficie de cultivos fue más bien reducida, escasa, lo que muestra la importancia de disponer sobre todo de riego tecnificado, lo que ha hecho posible utilizar al máximo los escasos recursos hídricos disponibles”.
SITUACIÓN POR PROVINCIAS. Según este catastro, la provincia de Limarí presenta la mayor superficie frutícola 60% (16.711 ha) seguida de Elqui con un 24% (6.018 ha) y finalmente Choapa con un 16% (3.556 ha).
En la primera, las comunas que lideran son Ovalle, con un total de 9.305 hectáreas, convirtiéndose en la primera zona agrícola de la región. Su principal especie frutícola es el olivo, con 2.767 hectáreas; el palto, con 2.091 hectáreas y la uva con 1.321 hectáreas. Le sigue Monte Patria, que totaliza 5.638 hectáreas y cuya principal plantación es la uva de mesa (3.729 ha.); mandarino (880 ha.) y paltos (354 ha.).
En Elqui, lidera Vicuña, con una superficie plantada de 3.187 hectáreas, donde destacan la uva de mesa (2.041 ha.); mandarinas (420 ha.) y palto (288 ha.). Coquimbo y La Serena, en tanto, se da un tipo de cultivo distinto al de los valles. En la comuna puerto, de las 1.807 hectáreas plantadas, 737 ha. corresponden a olivos, 653 ha. a limonero y 144 ha a chirimollo.
En Choapa, destaca el palto con 1.092 ha en Illapel; 543 ha en Salamanca; 191,3 ha en Los Vilos y 76,5 ha en Canela.
También se ha consolidado la producción de nueces, llegando las plantaciones de nogales a 809 ha en la comuna de Illapel, 589 ha en Salamanca y 40,7 ha en Los Vilos.
Para conocer más detalles de este estudio y el desglose de la información por producto, se puede ingresar a la página web www.ciren.cl y descargar los antecedentes.
Fuente: diarioeldia.cl
