Eduardo Lara, seremi de Desarrollo Social: “La Ficha de Protección Social se hizo inmanejable para la entrega de recursos públicos”

 
La autoridad señala que la aplicación de un nuevo instrumento, a partir de enero de este año, colocará los recursos públicos de una manera más justa y equitativa

Después de un año de diversos análisis, el Gobierno entró en la recta definitiva de lo que será su nueva Ficha de Protección Social. Desde este mes de enero comenzará a aplicarse, y a diferencia de lo que ocurría con el método anterior, que asignaba un puntaje, éste se centrará en un sistema basado en tramos de estratificación económica, que apunte a nuevos instrumentos para la entrega de recursos públicos.

El seremi de Desarrollo Social, Eduardo Lara, en conversación con El Día, señaló que habrá una serie de novedades, como que a los mayores de 60 años no se les considerará el valor de la vivienda (aunque sea propia) para hacer una estratificación. Tampoco si una familia tiene vehículo o si hay un integrante con discapacidad. De igual forma, no será considerado el salario de un joven de entre 18 y 24 que está estudiando; sólo se tendrá en cuenta si su sueldo suma más de dos salarios mínimos. La autoridad es clara y apela al nuevo sentido de este instrumento.

-¿Cuál es el espíritu que hay detrás de la transformación de la Ficha de Protección Social?

“Estamos trabajando en un proceso de cambio estructural de los usuarios con respecto a los recursos públicos. Hoy, el instrumento que habilita es a través del puntaje de la Ficha de Protección Social. Esta surgió el año 2006, y a la fecha son casi diez años. Pero durante ese período el país ha cambiado demasiado, y la pobreza y la vulnerabilidad también lo han hecho; por tanto, el instrumento debe ser adecuado a los tiempos que corren”. 

-¿Cuál es el diagnóstico real de la medición que se realizaba hasta diciembre pasado?

“Es duro decirlo. El asistente social va a la casa por solicitud de quien es el jefe o jefa de hogar, pero muchas veces esa información que reportan no siempre corresponde a la realidad. Hay un segmento de la población que ha vulnerado esa información; por tanto, pueden quedar con un puntaje bajo y optar a algún beneficio, y gente que dice la información con veracidad, puede quedar fuera. Además, este es un compromiso de la Presidenta Michelle Bachelet en esta materia, para hacer un sistema más justo y equitativo”.

-¿Cuál será el impacto de la creación de una Registro Social de Hogares, a su juicio?

“Viene a constituir un nuevo sistema. Pero no de selección, sino de apoyo a la selección. Esto es bien clave, porque la Ficha de Protección Social y las entidades que la usaban lo hacían por el puntaje. Este nuevo sistema no ofrece puntaje. Es en realidad un gran contenedor de datos administrativos y autoreportados de cada familia. Pero, cada entidad que quiera usar los datos, tiene la obligación de generar una selección a partir de ésta. Por ejemplo, si Serviu decide construir cierta cantidad de viviendas, ellos podrían señalar que las quieren construir sólo para adultos mayores, con ciertas características. Se buscan perfiles, en definitiva, y todos esos datos se los podemos entregar, pero es al final Vivienda quien tendrá que determinar quiénes son los beneficiados”.

-En 2013, el expresidente Piñera anunció el lanzamiento de una nueva ficha, pero esta finalmente se suspendió. ¿Qué diferencia sustancial encontraremos entre aquella propuesta y la de la actual administración?

“La diferencia es absoluta, porque lo que intentó el Gobierno de Piñera fue denominarla “Ficha Social” y disminuían algunas preguntas de la consulta. A mi juicio, el problema que tuvo es que el algoritmo de cálculo que arrojaba aquella ficha no fue aprobada por la Contraloría General de la República, porque no lograba identificar lo que indicaba su premisa de cálculo. Por tanto, la ficha de Piñera comenzó a aplicarse y la Ficha de Protección Social quedó en un estado de congelamiento. Entonces, cuando asumió la Presidenta Bachelet, el Ministerio de Desarrollo Social retomó el tema, se descongeló la ficha y se recuperaron puntajes y beneficios para algunas personas”.

– ¿Cuál es la base estructural de este nuevo registro?

“Va a tener un reglamento que regulará muchas instancias. Por ejemplo, una señora me comentaba hace pocos días que su hija tiene un talento musical innato y un excelente rendimiento escolar, con un promedio de 6,8. Ella quiso postular a una beca en la Escuela de Música, pero le pidieron para postular el puntaje de la Ficha de Protección Social aplicada. El proceso no es automático, y como los tiempos no calzaron, quedó fuera de la etapa de postulación del colegio. ¿Por qué la persona tiene que ser pobre si lo más importante es el talento? Lo comento porque con este nuevo reglamento, ninguna entidad pública o privada puede utilizar estos datos si no suscribe un convenio de utilización de los datos correspondiente con nuestro ministerio”.

Datos

Según la autoridad, de los 771 mil habitantes de la Región de Coquimbo, casi 547 mil personas tienen ficha. Por tanto, es casi el 71% de la población. Es un dato no menor, e incluso en comunas como La Higuera, Andacollo o Los Vilos casi la totalidad de la gente cuenta con esta ficha. “Por eso, este instrumento se hizo inmanejable para la entrega de recursos públicos. Para qué lo vamos a negar. La demanda siempre es mucho mayor que la oferta en materia de estos recursos. Aquí de lo que se trata es mejorar la focalización de recursos y que ésta sea de la manera más eficiente, más justa y transparente posible”, subrayó la autoridad.
 

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Fuente: diarioeldia.cl