Gemini descubre el planeta más parecido a Júpiter

 
Conocido como 51 Eridani b, el planeta orbita alrededor de su estrella anfitriona a una distancia cercana a 13 veces la distancia Tierra – Sol (equivalente a estar entre Saturno y Urano en nuestro Sistema Solar),

Más allá del descubrimiento y obtención de la imagen de un joven Júpiter, los astrónomos utilizando el Gemini Planet Imager (Captador de Imágenes de Planetas) del Observartorio Gemini (GPI por sus siglas en inglés) han encontrado un mundo recientemente descubierto con detalles sin precedentes. Lo que encontraron es un planeta con cerca de dos veces la masa de Júpiter y el planeta más similar al de nuestro Sistema Solar que alguna vez haya sido captado directamente alrededor de otra estrella.
Conocido como 51 Eridani b, el planeta orbita alrededor de su estrella anfitriona a una distancia cercana a 13 veces la distancia Tierra – Sol (equivalente a estar entre Saturno y Urano en nuestro Sistema Solar), o cerca dos veces la distancia Sol y Júpiter en nuestra planeta solar El sistema se ubica aproximadamente a 100 años luz de distancia. Los datos de Gemini brindan además a los científicos la detección espectroscópica más intensa que se haya logrado de metano en la atmósfera de un planeta fuera de nuestro Sistema Solar, lo cual se añade a sus similitudes con los planetas gigantes de nuestro Sistema Solar.
"Muchos de los astrónomos de exoplanetas han captado antes atmósferas que parecen estrellas muy peculiares" dijo Bruce Macintosh, de la Universidad de Stanford quien lideró la construcción de GPI y ahora lidera la muestra de búsqueda de planetas. "Este es muy parecido a un planeta."
La investigación aparecerá publicada en la versión del 13 de agosto de 2015 en el journal Science (Ciencia).
"Este fantástico resultado es una demostración clara de la increíbe capacidad de captar imágenes en espectroscopía de GPI," aseveró Chris Davis, oficial del programa de la División de Astronomía de la Fundación Nacional de las Ciencias de los Estados Unidos (NSF) quien supervisa el financiamiento del Observatorio Gemini. "Las muestras de exoplanetas ahora posibles de lograr con Gemini, llevarán, sin duda, a un mejor entendimiento del número de las gigantes gaseosas que orbitan estrellas vecinas, las características de sus atmósferas y últimamente la forma en la cual los planetas gigantes como Júpiter y Saturno se formaron."
El descubrimiento es parte del esfuerzo de un equipo mayor para encontrar y caracterizar nuevos planetas denominado el Catálogo de Exoplanetas de GPI (GPIES). La muestra pretende explorar más de 600 estrellas que pudieran albergar sistemas planetarios; hasta ahora han mirado cerca de un ciento de estrellas. "Esto es exactamente el tipo de sistema que anhelabamos descubrir cuando diseñamos GPI", señala James Graham, profesor en la UC Berkeley y Científico del proyecto para GPI.
"GPI es capaz de disectar la luz de los exoplanetas con detalles nunca antes logrados con lo cual ahora podemos caracterizar otros mundos como nunca antes," agrega Christian Marois del Concejo de Investigación Nacional de Canada (NRC). Marois, uno de casi 90 investigadores del equipo, fue pionero en muchas de las estrategias de observación y técnicas de reducción de datos que jugaron un rol crítico en la detección y análisis del nuevo planeta. La luz del planeta es muy pálida – un millón de veces menos brillante que una estrella – pero GPI puede verla con claridad. "El planeta es tan pálido y se ubica tan cercano a su estrella, que es también el primer exoplaneta directamente captado en una imagen que sea totalmente consistente con los modelos de formación de planetas similares con nuestro Sistema Solar", añade Marois.
51 Eridani es joven – apenas tiene 20 millones de años – y esto es exactamente lo que hizo la detección directa del posible planeta. Cuando los planetas se unen, la materia que cae dentro de ellos libera energía y se calienta. En los próximo cientos de millones de años ellos irradian su energía, en su mayoría como luz infrarroja y se enfrían lenta y gradualmente.
Además de ser lo que se supone es el planeta de más baja masa jamás captado en imagen, su atmósfera es muy fría – 430 grados C (800 grados Fahrenheit). También se caracteriza por la señal de metano más potente de la espectroscopía atmosférica, similar al metano denso que domina las atmósferas de planetas de gas gigante en nuestro Sistema Solar.
 

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Fuente: diarioeldia.cl