El 5 de diciembre se conmemora en todo el mundo el Día Internacional del Voluntariado. Bajo este contexto, el Hospital de La Serena dedicó esta semana a homenajear a las damas de Rojo, Amarillo, Amor y Vida, Blanco, Voenca, y Ayúdate a Ti Mismo a través de una Plaza Ciudadana y un acto central al que asistieron autoridades del establecimiento, funcionarios y la comunidad.
Don Edgardo González Miranda, director del Hospital de La Serena, destacó el aporte de estas organizaciones comunitarias. “Ellos han permanecido con una actividad constante. Como entidad de salud nos centramos en la rehabilitación y en lo clínico, y estas agrupaciones apoyan los temas de acompañamiento, materiales, y cuidados para la recuperación de las personas, y resulta trascendental para reforzar la recuperación de nuestros pacientes”.
Agregó que el enfermo que llega al hospital en la actualidad viene con una carga de patologías más complejas. “Muchos no tienen apoyo de sus familias, entonces, las voluntarias son primordiales en el acompañamiento de nuestros usuarios. Ellas no exigen nada y entregan hacia nuestros pares de manera desinteresada”.
Explicó que en general los establecimientos de salud en Chile están cada vez más abiertos a las familias y la comunidad. “Se considera como factor coadyudante central la labor de los distintos voluntariados. De hecho el modelo de gestión que tenemos paras la normalización del hospital en su primera parte, que es el CDT, también tendrán un espacio para el acompañamiento de nuestros usuarios”.
Acompañamiento
Liliana López, Asistente Social y coordinadora del voluntariado del centro asistencial, señaló que el propósito de estas actividades es reconocer la labor que realizan las damas y mostrarla a la comunidad. “Sus acciones dentro del hospital son silenciosas, pero son fundamentales. Los servicios clínicos saben que pueden contar con ellas cuando necesitan aportes en insumos para aquellos que se encuentran más desprotegidos. No hay que olvidar, que muchas de los pacientes que nos llegan son abandonados por sus familiares”.

En tanto Beatriz Morro, voluntaria perteneciente a las Damas de Rojo, agregó que “el trabajo de cada una de nosotras, independiente a la organización a la que pertenecemos, es tremendamente valioso, partiendo que somos dueñas de casa que entregamos tiempo para los que más lo necesitan. Todo lo que hacemos, es por cariño, sin esperar nada, pero nos damos por pagada cuando el paciente nos entrega su sonrisa o agradecimiento”.
Fuente: diarioeldia.cl