Marco Materazzi le desea buena suerte en el banco del Real Madrid a Zinedine Zidane

 
Pese a un encontrón en la final del Mundial de Alemania en 2006, cuando el francés lo golpeó en el pecho con la cabeza y se fue expulsado

Cuando el francés Zinedine Zidane fichó como nuevo entrenador del Real Madrid, tras la salida del español Rafa Benitez, todo el mundo del fútbol dio su parecer. Desde los “galácticos”, compañeros de equipo del volante en una de las más gloriosas épocas del equipo en su historia, hasta el central italiano Marco Materazzi, recordado en el mundo entero por una de las jugadas más inolvidables de los mundiales.

Aquella jugada sucedió en la final del Mundial de Alemania 2006, cuando el francés golpeó con la cabeza al italiano, lo que significó el final de una brillante carrera, tras ser expulsado por el árbitro argentino Horacio Elizondo.

"O volvía Ancelotti o le tocaba a él: no había más alternativas. Como elección tiene su sentido: Zidane en el vestuario puede contar con su personalidad y con el hecho de haber trabajado con varios jugadores en aquel ambiente. Sin embargo, para él no será sencillo, ya que los grandes exjugadores en el banquillo tras dos o tres partidos deben conseguir resultados. Yo, de todas formas, no soy irónico cuando le deseo mucha suerte a él", señaló a ola Gazzetta Dello Sport.

A su vez, el excentral no sólo tuvo ese encontrón con Zidane. Posterior a ello, en Inter de Milán, no tuvo una buena relación con el entonces técnico Rafa Benítez, el antecesor del francés en la banca de Real Madrid. Y así opinó de saliente DT: "Siempre tiene los mismos problemas y si llegando a Madrid en vez de buscar buen rollo con Cristiano se sube al carro de Bale, para mí es una película que ya se ha visto. En el primer día del Inter había cuatro jugadores: él charló con Zanetti, Cambiasso y Cordoba y no le dijo ni una palabra a Chivu. El idioma fue una excusa débil".

 

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Fuente: diarioeldia.cl