Raúl Vergara Contreras: “Nos gustaría que alguno de los ingenieros del gobierno regional fuera colegiado”

 
Presidente del Colegio de Ingenieros Zonal Coquimbo habla en la celebración del Día Nacional de la Ingeniería, instancia que busca destacar la importancia que han tenido estos profesionales en el desarrollo de la región y el país

Hoy se conmemora el Día Nacional de la Ingeniería. Se trata de una instancia que busca destacar la importancia que han tenido miles de ingenieros formados en el desarrollo de nuestro país. A nivel local, la celebración se desarrollará a partir de las 10:30 horas en la Universidad de La Serena. El presidente de Colegio de Ingenieros – Zonal Coquimbo, Raúl Vergara, habló con El Día sobre esta importante fecha para su gremio.
-¿Por qué se celebra el mes de la ingeniería en este mes de mayo?
“Debido a un suceso que ocurrió el 13 de mayo de 1647, que se llama el cataclismo magno y que nos demoramos 60 años en reconstruir la infraestructura que teníamos en esa época. En honor a eso y en cómo se organizaron las fuerzas civiles y militares de la época es que se celebra este día. Nosotros regionalmente comenzamos con una serie de actividades, como conferencias y una ceremonia oficial, que será este 14 de mayo (hoy) que es el día de la ingeniería chilena. El día 19 tendremos otra jornada que tiene que ver con la gestión del recurso hídrico, específicamente en el valle de Elqui y que lo vamos a desarrollar en el Ministerio de Obras Públicas”.
– ¿Qué cantidad de ingenieros hay en la región?
“Los ingenieros colegiados, de acuerdo al registro histórico, son 360, de los cuales activamente hay 60. Nos gustaría que de los ingenieros del gobierno regional alguno fuera colegiado. Quizás muchos lo rehúyen porque se está obligando a algunas normas de comportamiento y calificación profesional entre los pares. El gran desafío de estas colegiaturas es que tenemos que estar autocapacitándonos prácticamente diariamente. Tenemos que estar al tanto de las tecnologías modernas que se están aplicando y los alcances que ellas tienen. Debemos tener una muy buena formación científico-técnica”.
-¿Cuáles son los desafíos que tienen los ingenieros?
“En diciembre de 2012, el Colegio de Ingenieros modificó su código de ética profesional. Este tiene un fuerte énfasis en la sustentabilidad ambiental del proyecto, para resguardar los esfuerzos futuros y considerar que el mundo se ha “achicado”. Cada proyecto que hagamos sabemos que va alterar nuestro entorno y un poco más allá de nuestro horizonte. Tenemos que evaluarlo y eso es posible con una formación científico-técnica. Tenemos que usar, por ejemplo, las cartografías con tecnología espacial. Sería hoy imperdonable que estemos haciendo un proyecto y no consideremos la cartografía digital para ver el efecto. Si hubiésemos tenido esa tecnología no nos hubiera ocurrido ese desastre tan grande en la región de Atacama y Chañaral”.
-¿Cuál es el rol que está jugando las universidades?… a nivel local, ¿Qué ocurre?
“Felizmente casi todos los ingenieros civiles de la Universidad de La Serena, que hacen clases, son miembros del Colegio de Ingenieros zonal Coquimbo, eso es una tremenda garantía. A nivel nacional los principales ingenieros nuestros hacen clases en la Universidad de Chile y Universidad Católica, USACh, la Central. La naturaleza nos ha forzado, desde el 2010, han pasado muchas catástrofes, se nos cayeron algunos edificios, otros soportaron extraordinariamente bien porque el cálculo estructural fue muy bien desarrollado, y los pocos que se colapsaron fue porque hubo algún debilitamiento de la norma o de la ejecución del proyecto”.
-¿Por qué queda la impresión de que las obras de antes soportaban más que las de ahora?
“Claro, me acuerdo, por ejemplo, del departamento de puentes. Era raro antes que un puente se cayera. ¿Por qué soportaban cualquier temblor o aluvión? Porque se concebían como una pieza única y una joya de la ingeniería, que soportaba cualquier evento. Después, vino una época que por toda la política económica, que los proyectos se hacían de acuerdo al presupuesto que había, entonces se comenzó a racionalizar. Entonces tenemos puentes que duran 20 o 30 años, en cambio los puentes de antes, como los ingleses, eran para que soportaran 50 o 100 años. Como los recursos hoy son escasos se trata de que con la misma cantidad de recursos se busque privilegiar una gran cantidad de proyectos”.
-¿Cuánto les afectó la situación del puente Cau Cau en Valdivia?
“Nos duele, porque son errores en profesionales de universidades tradicionales. Felizmente no sabemos de alguno que sea parte del colegio. Colocar piezas que no cumplen la calidad adecuada, o que se adquieran homólogos y no los profesionales, eso puede repercutir en la calidad y el funcionamiento. Hemos perdido gran parte de producción manufacturera local, entonces en los proyectos que cumplen plazos jurídicos, para poder cumplir, se utilizan estos repuestos que tienen similitudes con el original y eso es un peligro. Y eso fue lo que pasó con el puente Cau Cau. Pero creo que ahí es donde las autoridades deben hacer las investigaciones correspondientes”. 

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Fuente: diarioeldia.cl