Rodrigo Larraguibel: “Lo mejor que puede pasar es que ocurran estos sismos para liberar energía”

 
Este investigador de cultura sísmica, nacido en La Serena y hoy radicado en Guanaqueros, cuenta que lo mejor que puede pasar es que sigan sucediendo estos movimientos para descomprimir más energía

Hace doce años que trabaja en investigación de cultura sísmica. Y hace poco que dicta charlas, donde le enseña a la gente a que pueda entender este proceso. Saber, por ejemplo, cómo se producen, ver los escenarios posibles, lo que puede venir… Y la verdad es que ha tenido una muy buena acogida. Es más. Horas antes de que una seguidilla de fuertes sismos, entre 6,9 y 4,3 grados de magnitud en la escala de Richter estremeciera la noche de este martes a la Región de Coquimbo, causando aleta entre sus habitantes, todo en menos de una hora, Rodrigo Larraguibel Rojas (56) dictaba una charla en la Universidad Santo Tomás para los estudiantes. Y para quien quisiera, en realidad.

Lo cierto es que su pasión por los sismos se acrecentó en 1997 cuando ingresó a la agrupación local CASMIA (Club de Aficionados a la Astronomía), aunque hace algunos años se abocó con todo al estudio de la geología en forma autodidacta, especialmente en la formación de la cordillera y de ahí se interesó de manera específica en la sismología, encontrando ciertos patrones en el continente relacionados con la tectónica de las placas.

Liberar energía es lo idea

Por lo mismo, y ya con el “enjambre” sísmico en calma, fuimos en su búsqueda para que nos explicara y aclarara algo del por qué tantos movimientos telúricos en tan poco tiempo.
Y claro, la primera duda es saber si los sismos son productos del terremoto que afectó a la región en el mes de septiembre, o son parte de un nuevo proceso de ruptura, lo que sería, para los entendidos, algo mucho peor.

 “Eso es lo que estoy tratando de determinar. Es el trabajo que estoy tratando de hacer, porque por ser subyacentes a la ruptura, pensando que la ruptura fue en Alto Talinay (extensión de colinas y cerros ubicados entre las comunas de Ovalle y Coquimbo), debieran ser sólo replicas. Pero es ahí donde está, creo yo, el pero. Sí, porque estos sismos están ocurriendo cerca del borde continental y la profundidad que tienen corresponde a la Placa de Nazca, siendo de origen tectónico. En otras palabras, la zona entre Alto de Talinay y la zona de Caldera no se movió, que corresponde al Gaps – o brecha sísmica- de 1922, lo que implicaría que existe una probabilidad de otra ruptura en este lugar. ¿Cómo? Existen dos probabilidades y siendo bien responsable, hablemos de liberación de energía, más que decir que vendrá otro terremoto. Y la liberación de energía puede ser entre Alto de Talinay y Caldera, siendo la zona de Copiapó quizás la más complicada, porque está con quietud sísmica y la verdad es que la quietud sísmica nunca termina bien”.

Sin embargo, este investigador, nacido en La Serena, pero que también vivió muchos años en Vicuña –justamente el próximo jueves realizará una charla- y que hace un tiempo reside en la localidad de Guanaqueros donde tiene un emprendimiento, reconoce que lo mejor que puede pasar es que ocurran estos sismos. “Eso es lo mejor que nos puede pasar, ya que estos sismos están liberando energía, así se está descomprimiendo una zona potente”.
 

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Fuente: diarioeldia.cl