Sebastián Vivanco, el rey de los mariscos en Totoralillo

 
El exvolante de Deportes La Serena, retirado hace un año del fútbol por las rebeldes lesiones, tiene un puesto en el balneario y no se queja. “Me ha ido muy bien en mi local”

Sebastián Vivanco vive tranquilo. Lejos del mundanal ruido de la ciudad y también de los estadios. Su vida, desde hace ocho meses, transcurre desde su casa, en Coquimbo, hasta el balneario de Totoralillo, donde junto a la familia de su señora vende mariscos en el local “La Pituca”.

Es que tras no poder aguantar tanta lesión y dolores después de cada entrenamiento decidió, luego de pensarlo un tiempo, abandonar el fútbol. Sí, un día de mayo del año pasado con 26 años, se levantó y dijo ¡no más! Jugaba en Municipal La Pintana, en Santiago, hasta donde llegó de un buen paso en Deportes La Serena, club que hasta el día de hoy recuerda el golazo que marcó en Quillota, a San Luis, en la victoria que liberó al granate de disputar una definición con el campeón de la Segunda División. Sí, quizás hasta bajar de categoría –en caso de haber perdido esta definción- gracias al gol que marcó el Seba en los minutos finales.
El exdefensor de Coquimbo Unido, Trasandino, Barnechea, La Serena y La Pintana, su último club, dice no sentirse un perdedor. O como a algunos les gusta decir, un fracasado. Vivanco, con 26 años, cree que no se guardó nada en los que clubes que vistió y que tampoco se arrepiente de hoy trabajar en algo que nada tiene que ver con el fútbol.

“Cuando me retiré invertí un poco en mariscos y comencé a trabajar en eso. Y hasta el momento me ha ido súper bien, puesto que mi señora tiene familiares que son buzos, pescadores, entonces fue más fácil a la hora de seguir en este negocio, que nos convenía por ese lado. Y vendo de todo: jaiba, ceviche. Y no me arrepiento, ya que me ha ido bien hasta el momento. Es más. Ojalá con el tiempo pueda tener mi propio restaurante o quizás comercializar el marisco más allá de la zona, como a Ovalle, por ejemplo. 

Sin embargo, y aunque la mayor parte del tiempo la pasa en su local “La Pituca”, el ahora exvolante recuerda sus momentos en Deportes La Serena, principalmente, donde tuvo que pasar de todo junto al resto del plantel. Reconoce que fueron momentos complicados, pero que de todas maneras hoy está feliz por lo que está pasando el club y sus compañeros, la mayoría con los que tuvo que pasar de todo.

“Esos años fueron súper malos, complicados, donde la pasamos muy mal dentro y fuera de la cancha, como deportistas y también como personas, así que ahora me alegro mucho que estén jugando muchachos jóvenes que son de la zona y que vienen de las cadetes. Estoy contento por ellos, por todo lo malo que sucedió en esos años y ahora que estén luchando por cosas importantes como el ascenso”.

Para finalizar, Vivanco sabe que volver al fútbol es muy complejo y no sólo por sus lesiones, sino que también por la estabilidad económica.

“Uno nunca sabe, pero lo veo muy complicado, principalmente porque ya tienen que ver más que nada por la estabilidad. Si te dicen que vuelves por un contrato de tres, cuatro años, bien, pero por un año mejor sigo acá, donde me ha ido bien. Y esa estabilidad la tengo acá, ya que todos los días tengo entrega, así que no me puedo quejar”.

Defendiendo la camiseta de Deportes La Serena 
 

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Fuente: diarioeldia.cl