Pese a todo, la abuelita Elsa Ramos hoy está más tranquila. Sabe, a sus ya 80 años, que luego de pasar meses deambulando en una carpa amarrada a un árbol y tapada sólo por una vieja frazada, por fin dormirá bajo techo. Y en su casita, como señala gustosa a través del teléfono, “porque unos jóvenes están trabajando para que pueda tener mi casita que tanto extraño”.
Es que la “abuelita de Chile” no lo ha pasado bien. Tras el terremoto de septiembre del año pasado, donde perdió su hogar, ha tenido que armarse de valentía y partir de cero.
Y sola, porque no tiene a nadie. “Vivo solita, no tengo a nadie, sólo a mis animales, perros, gatos y los vecinos que se han portado bien. Porque en las noches me quedaba donde una vecina y ya en el día me iba a mi carpa donde pasaba el día y me preparaba cositas para comer”.
Sin embargo, la señora Elsita, como le dicen sus vecinos del sector de Rapel, en la comuna de Monte Patria, siente molestia por lo tarde que llegaron en su ayuda.
“Busqué ayuda, pero nunca llegó. Pero ahora estoy contenta porque unos jóvenes me están construyendo mi casa”, apuntó.
Fuente: diarioeldia.cl
