Bernardo Salinas:“Tenemos un déficit: debemos comunicar más y de mejor forma”

 
Con solo tres semanas en el cargo, la nueva autoridad ya tiene claro que en este “segundo tiempo” del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet no hay espacio para reflexiones, sino que hay que ponerse a trabajar de inmediato. Admite errores comunicacionales y que hay que explicar las reformas que se impulsan con “más pedagogía”.

“Este segundo tiempo no es para sentarse a reflexionar y a meditar, sino que hay que trabajar y comprometerse más”, dice el recientemente asumido seremi de Gobierno, Bernardo Salinas. El ingeniero agrónomo, quien en el anterior mandato de Michelle Bachelet se desempeñó como director regional del Indap, asumió el rol de comunicador de las distintas políticas del gobierno, con un objetivo claro: comunicar más y mejor, especialmente todo lo concerniente a las distintas reformas –laboral, tributaria, educacional- de amplio debate político y entre la ciudadanía.
El seremi de Gobierno comenta que estas tres semanas en el cargo, “han sido bastante agitadas en términos comunicacionales” y que “he hecho muy poca oficina (…) he ido a terreno fundamentalmente para comunicar, a informar, porque allí tenemos un déficit”. Recalca que “debemos comunicar más y de mejor forma”.
¿Admite errores en la comunicación de las distintas políticas del Gobierno?
“Este gobierno en particular tiene un programa que es ambicioso. Tiene una agenda social y hay un programa con reformas estructurales, situación que es más compleja de comunicar que lo que acontecía en los gobiernos anteriores. Hoy tenemos muchos temas. Lo que teníamos acumulado en temas sociales durante mucho tiempo, hoy se abordó en un solo gobierno. Por ello tenemos que hacer una mejor pedagogía, estar en más contacto con los medios, pero también más en contacto con la ciudadanía”.
¿Usted cree que la comunidad entiende a cabalidad las distintas reformas que se están implementando?
“Yo creo que no. Yo creo que la gente comprende sólo en general. Hoy todas las reformas tienen una gran adhesión ciudadana, lo dicen las encuestas y uno lo percibe en la calle, pero en el detalle, en el tecnicismo de cada reforma, creo que ahí no se logra entender la magnitud de la reforma y por ello hay que bajarlas con una pedagogía más simple y sencilla”.
¿Cómo se enfrenta que al interior del mismo gobierno haya diferencias acerca de la velocidad que se desea imprimir a la aplicación de las reformas?
 “Yo creo que no hay diferencias fundamentales. (…) Hay que dejar en claro que el programa de Gobierno siempre habló de gradualidad y que nosotros dijimos responsablemente que sería un proceso gradual y esta gradualidad se volvió a entender una vez que el país cambió su realidad económica. Creo que dentro de la Nueva Mayoría hay consenso de que el programa se tiene que cumplir en la medida que podamos tener las condiciones económicas para implementarlas”.
¿Pero considera que la Nueva Mayoría se sostendrá más allá del gobierno de Michelle Bachelet?
“Yo creo que va a tener más vida, porque esta no es solo una alianza electoral, esta es una alianza política porque efectivamente a lo que apuntamos es a tener no solo una agenda de gobierno sino que un programa de gobierno que apunta a reformas estructurales de políticas de Estado, que no estén siempre sujetas a los cambios de gobierno”.
¿Cree que el partido comunista se saldrá finalmente de la Nueva mayoría, como ha amenazado?
“Considero que el partido comunista ha estado bastante alineado con el programa de la Presidenta y eso quedó ratificado en el conclave y posteriormente en la reunión que tuvo la Democracia Cristiana con el PC, donde quedaron absolutamente claro que no hay que tensionar la gobernanza y la gobernabilidad, ni menos en el programa”.
¿En al actual escenario político, de desaprobación a la gestión de la Presidenta Bachelet, es más difícil implementar las reformas?
“En absoluto, nosotros no gobernamos con las encuestas, creo que sería un error. Además que sabemos que éstas han tenido una variación significativa: a todos los ex presidentes les ha pasado, que terminan con un alta aprobación e incluso sucedió en el mandato pasado, por ello creo que se le ha dado demasiada importancia a las encuestas. Nosotros vamos a gobernar con los votos que la ciudadanía nos entregó y cuando las reformas se vayan materializando y la ciudadanía se percate de los cambios en sus condiciones de vida, claramente habrá una mayor consideración”.
¿Cómo analiza las constantes críticas a la falta de liderazgo de la presidenta?
“La presidenta ha demostrado su liderazgo desde su primer gobierno. El liderazgo de ella está en que no solo da certezas o claridad en su condición de Presidenta, sino que también tiene una cercanía con la gente, de piel, natural, espontánea. No porque hoy vivamos una coyuntura especial, el liderazgo de la presidenta va a estar en cuestión. Ella fue sumamente clara y lo dijo en el conclave: está convencida de las reformas y estás son las que marcan el liderazgo. Si ella no hubiese tenido liderazgo, hubiese dicho renunciemos al programa y a las reformas”.
En el plano regional, ¿era necesario un cambio en la intendencia para lo que se ha llamado el segundo tiempo del gobierno?
“Hay que ser muy respetuoso de las decisiones de la Presidenta. Si las decisiones se tomaron, incluso en mi propio cargo, justamente se debió a que hubo una evaluación y los parámetros de evaluación son una prerrogativa de la Presidenta. Obviamente en un segundo tiempo, se revisan y se evalúa donde se hace necesario un ajuste, el que no tiene que ver con las personas, sino con el hecho de que se requiere mayor energía, cambiar estilos, acentuar atributos”.
¿Cuál es el estilo que se requiere en este segundo tiempo?
“Se requiere de mucha cercanía con la gente y ser muy transparente en decir lo qué podemos hacer y cómo lo haremos. Tener una relación horizontal con todos los actores, hay que hacer un ejercicio político: volver a incluir la discusión al interior de la Nueva Mayoría, tener una vida orgánica con los partidos políticos que sustentan al gobierno. Tener un dialogo permanente con los parlamentarios con el objetivo de llevar los proyectos al Congreso. Además se debe aprender a gobernar con la oposición. Hay que escucharlos, considerando que tienen la experiencia de haber estado en el gobierno anterior”. 

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Fuente: diarioeldia.cl