Gonzalo Menéndez pensó en irse tras el terremoto. En un momento se le pasó por la cabeza volver a la Argentina. Es que su departamento en La Herradura se movió como gelatina. Quedó inutilizable. El susto, dice, fue grande, porque primera vez que vivía un sismo. Y por eso, por seguridad y tranquilidad, decidió cambiarse de casa junto a su novia. A una de dos pisos, “porque así bajamos rápido”, cuenta el defensor, que ya con el susto en el pasado sólo piensa en fútbol. Y en salir junto a Coquimbo Unido del fondo de la tabla.
Para el compromiso de este domingo, a las 16:00 horas en la ciudad de Los Ángeles frente a Iberia, el defensor argentino quedó descartado por un desgarro – se lesionó en la práctica del miércoles y tiene para unas dos semanas-, pero confía en que sus compañeros podrán conseguir el resultado esperado: un triunfo para comenzar a cambiar la historia en este certamen.
“El partido de este domingo es importante, porque estamos obligados a ganar. Y el empate no nos sirve, ya que se nos alejarían mucho los equipos que están sobre nosotros, así que estamos trabajando para ir a buscar el partido, ganarlo. Sabemos que la cancha es mejor que la de nosotros, así que tenemos que hacer un buen juego, jugar por abajo que nos queda más cómodo y no tirar tanto pelotazo como lo hacemos en La Pampilla”, apuntó.
Es cierto, en otras circunstancias el empate no era malo. Hoy sí lo es para Coquimbo. Y Menéndez lo reafirma. “El empate lo veríamos con malos ojos, porque no nos sirve. Los puntos que tenemos son todos de empate, entonces necesitamos sumar una victoria para que no se nos sigan alejando los equipos de arriba, así que es clave ganar. Lo hablamos e iremos a buscar los tres puntos”.
No obstante, sí sabe y reconoce Menéndez que si logran el triunfo el destino les cambiaría.
“Si le ganamos a Iberia lo lógico sería que comenzáramos a remontar en la tabla, pues agarraríamos la confianza que se necesita para mirar el torneo de otra forma. Si bien no estamos jugando tan mal -ni tan bien- por ahí los resultados no nos han acompañado, porque por ahí podés jugar mal y el partido lo ganas igual. Estamos con esa mala, pero si ganamos el domingo la suerte nos cambiará”.
Fuente: diarioeldia.cl
