La noticia golpeó fuerte en noviembre de 2010. Durante una fiscalización de las autoridades y policías en Ovalle, se detectó a una menor ejerciendo el comercio sexual en un local nocturno. Se trataba de una adolescente de 17 años, extraviada desde hace varios días en el sector de Tierras Blancas de Coquimbo, por lo que su familia interpuso una denuncia por presunta desgracia. “La labor (de fiscalización) fue exitosa, aunque, desgraciadamente, también lamentamos ver a menores en ese escenario”, comentó esa vez la entonces gobernadora de la provincia de Limarí, Susana Verdugo.
Han pasado los años y la cruda realidad no cambia. “Son más de 1.300 los casos que se han denunciado y se han tratado, a través de los distintos programas del Sename en el país. Y en el caso de la Región de Coquimbo, son 63 niños los que se vieron involucrados en estos hechos durante 2014”, lamentó el seremi de Justicia, Carlos Galleguillos. Esto en medio de la conmemoración del Día contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI), lo que se hace desde hace 10 años en Chile para sensibilizar a la sociedad en contra de esta forma moderna de esclavitud.
Si no hay denuncias, no se puede investigar. De ahí entonces que bajo el eslogan “No hay excusas”, el pasado lunes se lanzó en el país una fuerte campaña contra la explotación sexual infantil. Algo de lo que se encargó en la Región de Coquimbo la Policía de Investigaciones, el Sename, la Seremía de Justicia y la Corporación Prodel, que desarrolla justamente en la provincia de Elqui el Programa de Protección Especializado en Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes, cuyas siglas son P.E.E. EVEN. Hubo un acto en el frontis de la Intendencia y luego un volanteo en el centro de La Serena.
Ante el preocupante crecimiento de las cifras, el comisario Eduardo Rojas, jefe de la Brigada de Delitos Sexuales de La Serena, consignó que la PDI está sensibilizando a la población “para que se puedan incrementar las denuncias”, precisando que el 80% de las víctimas son de sexo femenino, de acuerdo a la información estadística. En el caso de la policía civil, ellos están difundiendo y advirtiendo a través de volantes que “en tu entorno suceden cosas”, ya que “la explotación sexual infantil está donde menos lo esperas”. De ahí el llamado a denunciar al 134 o bien al Sename, marcando el 800 730 800.
La Jefatura Nacional de Delitos Contra la Familia, JENAFAM, a través del Departamento de Acción Comunitaria, DACOM, está llevando en paralelo una iniciativa en conjunto con la industria hotelera y turística nacional. Es el Proyecto Vigías, que consiste en capacitar y sensibilizar al personal que trabaja en este tipo de recintos, a fin de promover la observación y denuncia de casos donde se vean explotados menores.
CRUDA REALIDAD
El 18 de mayo de cada año se conmemora el Día Nacional de Lucha contra la Explotación Sexual Comercial Infantil (Decreto 557 del Ministerio de Justicia, promulgado el 13 de mayo de 2005). Hablamos de Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes (ESCNNA) cuando una persona o grupo involucran a menores en actividades sexuales para la satisfacción o deseos de otras personas, o de sí mismo, a cambio de una remuneración u otros beneficios.
De acuerdo a lo establecido en el Compromiso Global de Yokohama, y complementado por el pacto de Río de Janeiro, la ESCNNA comprende cuatro formas de violación de los derechos de la infancia: Relaciones sexuales a cambio de dinero, regalos, favores u otros; la utilización de niños en pornografía; la trata de personas con fines sexuales; y el turismo sexual.
La legislación chilena sanciona la adquisición o almacenamiento de material pornográfico infantil, obtención de servicios sexuales de menores, comercialización y/o producción de material pornográfico elaborado utilizando menores de 18 años, y promover o facilitar la “prostitución” de menores como figuras constitutivas de delitos relacionados a la ESCNNA. En este contexto, la PDI hace esta campaña para fomentar la detección y denuncia de posibles casos, contribuyendo de esta forma a la protección de los niños, niñas y adolescentes y a la sanción penal de quienes incurran en delitos contra sus derechos.
Según datos recogidos por el Ministerio de Justicia, entre 2007 y 2012, los programas especializados en ESC atendieron a 6.372 NNA, 79,3% del género femenino. En este mismo contexto se constata una tendencia en aumento en el número de niñas y adolescentes atendidas, pasando de 76,2% en 2007 a 82,2% en el 2012.
La edad promedio de inicio de la ESCNNA al año 2004 era de 12 años. Pero el panorama cambia entre el año 2007 al 2012, tras advertir el Ministerio de Justicia que la gran mayoría de los NNA atendidos en los diversos programas del país osciló entre 15 y 18 años (alrededor del 70%).
DAÑO A LA
INTEGRIDAD
La ESCNNA implica un desgarramiento de diversos aspectos psicosociales y altera la construcción del proyecto de vida del niño, niña y adolescente. Para su erradicación resulta fundamental la transformación del entorno, promoviendo oportunidades y valores que hagan visible y sustentable un proyecto de vida digno.
Los NNA están expuestos a ser blanco de organizaciones criminales producto del comercio que rodea la explotación sexual; de allí la importancia de generar estrategias que busquen la erradicación de las amenazas a su integridad y seguridad. Sobre la totalidad de las denuncias recibidas en las unidades PDI durante los años 2011 al 2014, se puede determinar que existe una tendencia al alza desde el primer año analizado al último, puesto que se pasa de 109 casos en 2011 a 195 en el 2014, lo que genera un aumento de 86 denuncias durante esos cuatro años.
La directora regional del Sename, Verónica Zárate, dijo en relación a esta problemática que “hay que considerar que la ESCNNA es uno de los derechos más vulnerados de los niños, es un delito donde ellos sufren un daño emocional, físico, que puede ser irreparable. Por lo tanto, el llamado es a decir no hay más excusas, es un llamado a la comunidad a poder denunciar estos delitos, así como también a los adultos que generan y tienen un rol importante frente a estas redes de explotación sexual comercial”.
“Actualmente tenemos un programa que trabaja en la línea de ESCNNA, que está atendiendo a 62 niños y niñas, principalmente de los sectores de Las Compañías (La Serena), de Punta Mira, la Parte Alta, Tierras Blancas (Coquimbo). De allí son nuestros niños y niñas que son incorporados a estos programas. Algunos han ingresado por orden del tribunal y otros por demandas espontáneas, donde la misma comunidad se ha acercado y pedido apoyo, lo que también se valora”, destacó Verónica Zárate. 01 01 i R
Fuente: diarioeldia.cl
