Durante tres horas los principales líderes de la oposición, que participaron en el lanzamiento de Chile Vamos en la región, insistieron en la necesidad de trabajar unidos para recuperar el gobierno y terminar con las reformas ideologizadas que estaría instaurando la actual administración.
Andrés Chadwick, presidente de la fundación Avanza Chile, dijo que el mensaje debe estar internalizado, porque “vamos a recuperar La Moneda con total unidad, aquella que tanto nos costó conseguir en el pasado. Chile Vamos está para conducirnos hacia ella, por sobre y con mayor generosidad de lo que pueden ser nuestros propios partidos, porque ese es el sentido más profundo de la unidad: colocarnos generosos al servicio de ese objetivo aun cuando tengamos que renunciar a situaciones personales”.
Los timoneles, de los cuatro partidos que componen el bloque, sostuvieron que este mensaje debe partir en aquellas regiones donde la oposición está más debilitada, ya que es ahí donde se necesitaría realizar un mayor trabajo. Por ello, habría sido elegida la región de Coquimbo, una zona donde la presidencia de la oposición es mínima sólo poseen tres alcaldes de quince, un diputado de seis y ningún senador.
“Los dos años que se vienen son claves, porque son años de elecciones, donde la ciudadanía debe darse cuenta que se han cometido errores y que no da lo mismo por quien votar. Al preguntar quién votó por la Presidenta Bachelet al parecer no hay nadie”, sostuvo el presidente nacional del RN, Cristian Monckeberg.
El senador Alberto Espina (RN) recalcó que todos los integrantes de Chile Vamos deben dimensionar el desafío que se desea concretar con este pacto. La idea es repetir la hazaña que se consiguió en el 2009 cuando la Alianza logró arrebatarle el poder a la Concertación.
“Este acto tiene enorme importancia porque representa la decisión de los partidos de oposición de unirse, trabajar juntos, tener un programa de gobierno, enfrentar las elecciones municipales y obtener el mejor resultado posible, luego las parlamentarias y la presidencial y volver a La Moneda”, sostuvo el senador y aspirante a la presidencia del país.
Por ello, que Hernán Larraín, presidente nacional de la UDI, recalcó que el bloque no fue construido como un pacto electoral sino que como “un proyecto político”, ya que la idea es proyectarse más allá de las elecciones municipales. “Nos comprometemos a dejar a un lado nuestros partidos, para ser parte de Chile Vamos”.
Crítica al gobierno
Los timones sostuvieron que no permitirán que les cambien el país, por ello exigirán que se legisle con prudencia y que no se vuelvan a cometer los errores que se incurrieron con la reforma tributaria.
Monckeberg señala que el deseo de legislar la mayor cantidad de reformas antes que concluya enero ha cegado a los parlamentarios y al gobierno de la Nueva Mayoría. “Están desconectados de las necesidades de la ciudadanía y eso es lo que tenemos que corregir, porque tenemos una Presidenta absolutamente ausente. Un gobierno que dejó la conducción olvidada, porque está más preocupado en quien coloca los ladrillos antes de concretar las obras hospitalarias. Han demonizado a las personas emprendedoras, si pareciera que ser emprendedora es sinónimo de deshonesto y de persona poco transparente”, sostuvo.
El expresidente Sebastián Piñera no quiso estar ausente en la jornada, si bien no pudo viajar mandó un mensaje de unidad señalando que el bloque debe “recuperar la confianza de los chilenos para colocar al país en la senda del progreso, del crecimiento, del bienestar, del empleo y las oportunidades. Este gobierno va por mal camino y lo sabemos todos, porque han actuado de forma improvisada. Por ello debemos prepararnos para ser un buen gobierno”.
El senador Alberto Espina se sumó a este análisis y señaló que “frente a un gobierno que ha tenido una muy mala gestión, lamentablemente para los chilenos, en donde no ha sido capaz de cumplir ninguno de sus compromisos y el país se deteriora, la oposición tiene que ser una alternativa de gobierno sobre la base de ganarse la confianza de la gente y fundamentalmente luchar para que cada chilena y chileno tenga dignidad, eso es lo más importante y en lo que estamos comprometidos”.
Más duro en su análisis fue el timonel del gremialismo. Larraín sostuvo que este ha sido el “peor” gobierno desde el retorno de la democracia, debido a que la Nueva Mayoría con su “hegemonía de izquierda, por la incorporación del PC y el nulo contrapeso que hace la DC, están cambiando las reglas del juego para hacer otro Chile, uno donde sea el Estado quien conduzca los destinos del país. Este gobierno quiere gobernar desde la cultura el bono y nosotros desde las personas, para que actúen con responsabilidad social”.
Los representantes de los partidos más pequeños del bloque sostuvieron que “este gobierno está obsesionado con la ideología y no con el gobierno. Por ello lo que nos une es enfrentarnos a una izquierda muy fuerte, donde no sólo debemos vencerlos electoralmente sino que política y cultural también”, indicó Alberto Aristía.
Alejandra Bravo, presidente del PRI, señaló que la ciudadanía debe reconocer todos los logros que se alcanzaron con el expresidente Sebastián Piñera, partiendo por el empleo y crecimiento del país.
Fuente: diarioeldia.cl