Hace una semana, los partidos de la oposición oficializaron el nuevo bloque Chile Vamos. Este nuevo conglomerado no sólo tendría fines electorales sino que también programáticos, ya que su principal objetivo es recuperar el gobierno.
Cristian Monckeberg, presidente nacional de RN, reconoce que es una difícil labor debido al desprestigio que tendría la política, pero señala que aquellos que logren interpretar a la ciudadanía serán los que recuperen la confianza de las personas. “Hace bastante tiempo tomamos la decisión de avanzar en un pacto político, donde se debatan los principales temas de país, para mejorar la calidad de vida de las personas. La idea es proyectarse más allá de una elección”.
Descarta que los grandes bloques estén legislando a favor de ellos y en contra del surgimiento de nuevos partidos políticos al modificar la barrera de entrada de nuevos conglomerados. Sostiene que esta nueva normativa que eleva las exigencias se concretó con el fin de evitar que surjan partidos sin proyección ni programa político.
-¿Es el momento para posicionar al bloque, considerando el desprestigio que tiene la política?
“Para ganarle al gobierno no basta con hacer una buena campaña. Hay que hacer un debate de ideas, organizarse de buena manera y tener una coalición que le dé esperanza a la ciudadanía. Por lo tanto hay que trabajar mucho más de lo que se hizo en otras ocasiones para poder recuperar la confianza de las personas”.
-¿Por qué la oposición insiste en que el Gobierno está improvisando en materia de educación?
“El Gobierno está dando palos de ciego. Hemos visto que en todas las reformas han tenido que hacer leyes cortas. La reforma laboral la está sacando a empujones, en materia de educación la improvisación está a la orden del día. En el Senado avanzamos en esta materia, pero el Gobierno debe hacer las cosas bien y deben cumplir con las promesas de campaña”.
-Las dificultades que ha tenido el Gobierno ¿podrían jugar a favor de ustedes?
“Se veía venir esto. La gente se entusiasmó con la Nueva Mayoría, porque fue un renuevo de lo que fue la antigua Concertación, pero los que estamos más metidos nos damos cuenta de que no fue más que un recauchaje de lo que fue la antigua Concertación. Rápidamente se notó y se evidenció que no eran verdaderos. Las diferencias internas entre los partidos se están notando, por eso no llegan a acuerdo en áreas muy sensibles”.
-¿Pero cómo van a cautivar a ese electorado que está desencantado con toda la clase política?
“Esta evaluación ha sido producto de una mezcla de cosas como son el mal gobierno y los casos de irregularidades. Creo que esto provocó la tormenta perfecta. Pero el grupo político que sepa entender lo que está pasando en la calle será el que se gane la confianza de la ciudadanía”.
-Al parecer son las nuevas fuerzas políticas las que estarían entendiendo a las personas, porque son ellas las que tienen la mejor aprobación. ¿Por qué legislar entonces para coartar la proliferación de nuevos bloques?
“Van a seguir existiendo los partidos regionalistas, sólo que se les solicitó que reunieran un mayor número de firmas, porque no pueden surgir de la noche a la mañana y luego desaparecer. Eso no le hace bien a la política. Por lo tanto lo que hemos hecho es volver a la antigua ley, creo que es lo razonable.
“Los nuevos partidos deben dar señal de seriedad y que no sea una junta de 4, 10 o 20 personas, como ocurre en algunas regiones”.
-¿Pero exigirles que saquen al menos cuatro parlamentarios no es coartar la participación de aquellos que no desean competir en parlamentarias?
“No hemos modificado mucho la normativa. Es la realidad y lo que ha ocurrido en los últimos veinte años. Nosotros mismos, en una oportunidad tuvimos que recolectar firmas, porque en una región no alcanzamos más del 5% de los votos”.
-Pero esta norma se cambió en menos de seis meses…
“Está bien que existan partidos políticos, pero ellos deben poseer un respaldo ciudadano. No es bueno que aparezcan con un puñado de firmas ilusionando a la ciudadanía y después si te he visto no me acuerdo”.
Fuente: diarioeldia.cl
