“Milagreros”, el exitoso periplo de un fotógrafo coquimbano

 
Mauricio Toro Goya, quien está mostrando su aplaudido trabajo en países como México, Estados Unidos, Cuba y China, también expondrá en los próximos días en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile.

u nombre hace rato que figura dentro de los más prestigiosos a nivel internacional. Por algo, en octubre del año pasado, un selecto grupo de editores, curadores y académicos lo nominaron para ser parte de los becarios de Magnum Foundation, la agencia a la que perteneció el célebre fotógrafo chileno Sergio Larraín. Son los logros que se siguen acumulando en la carrera profesional de Mauricio Toro Goya, que aunque nació en Vallenar en 1970 es coquimbano de corazón. Porque fue en ese entorno donde empezó a dar muestras de su talento.
Ahora su última producción se denomina “Milagreros”, la cual se exhibe en importantes museos e instituciones de Estados Unidos, México y Cuba, como parte del periplo de muestras que programó el autor para seguir internacionalizando su carrera y posicionarse como uno de los exponentes más importantes de la fotografía latinoamericana. “Es un trabajo que se realizó durante el 2014, 50% se hizo en Chile y el otro 50 en México, financiado con una beca del Consejo de Cultura de México, que se llama CONACULTA”, explicó Toro.
La propuesta reúne 11 ambrotipos coloreados a mano, que dan cuenta de temas relacionados con política, religión e historia de Latinoamérica. “Se materializó en una exhibición y la presentación de un fotolibro en México, en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. Y posteriormente, en esta misma gira, se presentó en la Embajada de Chile en Estados Unidos, Washington. Además, es parte de la colección de libros especiales de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, a solicitud del director del Área de Libros Únicos y Especiales, que participaron de la presentación”, indicó.
“Milagreros” está impreso en un fotolibro, edición que a su vez es el contenedor de la exposición, soporte desarrollado por el autor, junto con la curadora y la diseñadora Carolina Zañartu, que busca resolver los problemas habituales que tienen los autores para hacer circular su obra. Según Mauricio Toro Goya, esta idea nace del arte postal, “ya que este fotolibro tiene la particularidad de ser desarmado para luego ser expuesto en las paredes de una galería, o ser extendido para ser apreciado en su totalidad con una longitud de 5 metros”.
Para Andrea Aguad, curadora del proyecto, “en este trabajo el autor se sumerge en el mundo de la religiosidad popular con una mirada irreverente, que constituye no sólo una postura política, sino también una lectura actualizada de arte barroco que revela la carga simbólica de las imágenes devocionales. En esta serie de ambrotipos realizados en Chile y México, Toro Goya utiliza como recurso visual el exvoto, expresión plástica de carácter religioso que actúa por una parte como ofrenda a las divinidades en agradecimiento por los favores recibidos y, a su vez, es el testimonio gráfico de los milagros concedidos. Inspirado en los grandes maestros de la pintura barroca, Toro Goya cede protagonismo al color, iluminando a mano cada uno de los ambrotipos, e individualizando así cada elemento puesto en escena”.

MEDIADORES
Respecto al nombre de “Milagreros”, el fotógrafo coquimbano explicó que “tiene que ver con una forma de agradecimiento que tienen las culturas latinoamericanas, particularmente las mexicanas, de agradecer a los santos. Los milagreros son artistas que pintan unos retablos, en los cuales se dan las gracias. La particularidad que tienen es que son los artistas los que median entre la persona y el santo. Si no está el artista entremedio, el agradecimiento supuestamente no le llega al santo o a la Virgen”.
“El proyecto se basa en esta estructura visual, que son unos retablos o pinturas pequeñas de 18 por 20 centímetros, o 20 por 25 centímetros, donde se pinta el relato de lo sucedido, más el milagro que pasó con un santo…Basado en esa pintura votiva, de agradecimiento, yo estructuro escenas fotográficas, en las cuales voy mezclando santos divinos y santos paganos, para cruzar peticiones mundanas de la gente en la actualidad. Que cruzan por cuestiones políticas, sociales y culturales de Latinoamérica”, agregó Toro.
La publicación de este trabajo será presentada en la Casa de la Ciudadanía de San Cristóbal de Las Casas en Chiapas; en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo de México y en la Fototeca de La Habana, en Cuba. “El trabajo describe situaciones que incluyen el conflicto político chileno, conflictos sociales latinoamericanos, el machismo, el tema de la sexualidad juvenil. Temas que no son cómodos. No son fotografías cómodas, en el sentido de que tratan de generar una discusión y provocar”, recalcó el autor, que pintó los ambrotipos basándose en la paleta cromática de los muralistas mexicanos.
“Lo importante de este proyecto es que nace desde lo regional y se internacionaliza. Partió acá en Coquimbo todo el tema de la fotografía. Y después la circulación lleva a México, Estados Unidos, China, regresa a Chile. Es bastante importante lo que se logró, instalado en lugares de trascendencia”, destacó.

DÍA DE LA
FOTOGRAFÍA
El fotolibro “Milagreros” será presentado el día 19 de agosto en el Museo Nacional de Bellas Artes (Santiago), por la curadora de la colección del Museo Gloria Cortés y la curadora del proyecto Andrea Aguad. Es una actividad oficial del Museo Nacional de Bellas Artes, en el contexto del Mes de la Fotografía.
“También se dará a conocer oficialmente, por parte del Museo, la exhibición que se hará el próximo año sobre mi trabajo. Es importante el acto, porque se oficializa. Y en la práctica, significa la primera exhibición de un fotógrafo vivo de la región, con una muestra individual en el Museo Nacional de Bellas Artes. La anterior fue de Sergio Larraín (ya fallecido en el 2012), en abril de 2014”, consignó Mauricio.
Por otra parte, la exposición “Andacollo” estará en el Museo Histórico Nacional, una colección adquirida a Mauricio Toro Goya por la Minera Carmen de Andacollo y que será donada a este recinto, hito que se enmarca en la iniciativa de que el sector privado compra obras de arte para ser entregadas a una colección de un museo público. La muestra está curada por Carla Franceschini y se inaugura en la sala de exposiciones temporales el 26 de agosto, igual como parte del programa del Mes Nacional de la Fotografía.
 

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Fuente: diarioeldia.cl