La idea de hacer un mundo más inclusivo es un arduo trabajo en el que se ha enfocado el Servicio Nacional de la Discapacidad que busca cambiar, a través de la puesta en vigencia de la Ley 20.422 promulgada en febrero del 2010, que se establezcan “normas sobre la igualdad de oportunidades e inclusión social de personas en situación de discapacidad” con el objetivo de que las personas se encuentren en plena inclusión social, “asegurando el disfrute de sus derechos y eliminando cualquier forma de discriminación fundada en la discapacidad”, se describe en el documento.
Asimismo, en el artículo 3° que trata sobre el cumplimiento de la “vida independiente, accesibilidad universal, diseño universal, intersectorialidad, participación y diálogo social” el Estado debe permitir a una persona “tomar decisiones, ejercer actos de manera autónoma y participar activamente en la comunidad, en ejercicio del derecho al libre desarrollo de la personalidad” para que aquellos en situación de discapacidad puedan tener una vida independiente. Por otra parte, en el punto sobre “accesibilidad universal”, la ley es categórica sobre la condición “que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condición de seguridad y comodidad, de la forma más autónoma y natural posible”.
Para la directora del Senadis, Cecilia Tirado, esta propuesta es gran paso para todos aquellos individuos que tienen alguna discapacidad y con ese objetivo “se planteó ante el Consejo Regional, quienes en pleno sacaron un acuerdo para oficiar la iniciativa con el intendente”, en ese entonces el cargo era asumido por Hanne Utreras y lo que actualmente busca el servicio es “retomar las conversaciones y reenviarle el acuerdo a la nueva autoridad local, Claudio Ibáñez, para que presente el proyecto” y logren determinar cuál es el mejor diseño que se puede incorporar al edificio que se “encuentre dentro del contexto de accesibilidad universal”, es decir, que la rampa no sólo esté en “la parte posterior de la Intendencia sino que también en el frontis” y con ello, otorgarles el derecho que les corresponde y que puedan llegar a “conversar con la primera autoridad regional a través de un alza escalera o algún tipo de ascensor que respeto el diseño del inmueble”, precisó Tirado.
Voluntad
Para Luis Rojas, jefe de División de Análisis y Control de Gestión, señala “que es importante buscar soluciones y el CORE tomó el acuerdo de voluntad de apoyar la inciativa” a través de un proyecto integral de modificación que requiere de “permisos y ver cómo se puede instalar un ascensor sin dañar la estructura del edificio (…) sin duda es un tema complicado que debemos resolver a la brevedad y ver la factibilidad de colocar el acceso frontal”, aseguró.
Ante esta problemática y cuanto a los cambios que recibiría la Intendencia, cabe destacar que es un edificio patrimonial y para ello, el Consejo de Monumentos Nacionales “se encarga de evaluar las propuestas que la ciudadanía y los propietarios de los inmuebles presenten”. Para Daniela Herrera, encargada regional de la Oficina Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales de la Región de Coquimbo, explica que “los edificios que son monumentos tienen un valor adicional que es la zona típica” pero ante la propuesta realizada por el Senadis, el organismo se abre a que puedan “trabajar en conjunto con mesas de trabajo para ir orientando de qué manera se puede ir mejorando toda la infraestructura”, indicó.
Fuente: diarioeldia.cl