Seremi de Educación: “Debemos dejar de tener establecimientos en zonas inundables”

 
A dos semanas del terremoto y tsunami que afectó a la región de Coquimbo, Pedro Esparza, evalúa el cómo se enfrentó la emergencia y el trabajo desarrollado para evaluar los daños en la infraestructura educativa. Aunque, agrega, que el Ministerio no solo se ha preocupado de este ámbito sino que también de la salud mental de los alumnos y cuerpo docente.

Tras el terremoto y tsunami que afectó a la región de Coquimbo, de inmediato llegó la hora de evaluar los daños que dejó el desastre natural. Uno de los ámbitos, donde existe mayor preocupación en materia de infraestructura es la educativa, ya que por lo menos una cincuentena de establecimientos tuvo algún daño que significó una alteración en su funcionamiento. A dos semanas del evento catastrófico, una veintena todavía se mantiene sin clases.

Diario El Día entrevistó al seremi de Educación, Pedro Esparza, quien analizó la actual situación educativa, especialmente en lo relacionado con la infraestructura, en la región.

¿Cuál es la evaluación que realiza acerca de la infraestructura de educación en la región, luego del terremoto y tsunami del 16 de septiembre?

“Considerando que son 797 establecimientos en la región y que sólo una cincuentena tuvo daños medianos o mayores, habla de los avances que hemos tenido en relación a la infraestructura educativa en la región. Si esta emergencia hubiese sido hace 20 años atrás, los efectos hubiesen sido mucho mayores”.

Pero, ¿Cuáles son los establecimientos más afectados en la actualidad?

“Los daños mayores se concentran en el sur de la región, en comunas como Illapel, Salamanca y Canela -donde fue el epicentro- Combarbalá.

“Hay que hacer algunos sacrificios porque en aquellos establecimientos donde hay daño estructural necesariamente se debe reubicar a los alumnos. Así sucede en la escuela de Canela Alta, cuyos daños son tan severos que se hace necesario una reposición total y eso implica un par de años.

¿Qué trabajo realizó el ministerio tras la emergencia?

“Una vez ocurrido el terremoto e incluso en los mismos días de Fiestas Patrias, profesionales del Ministerio recorrieron las distintas comunas para evaluar el nivel de daños y para no exponer a los alumnos en las zonas que puedan estar más complicadas. También hemos analizado la reubicación temporal o la habilitación de escuelas modulares, hasta que esté lista la reposición definitiva que puede demorar entre uno o dos años en algunos casos”.

¿Qué establecimientos serán demolidos en la región, considerando su nivel de daños?

“Solamente el Colegio de Canela, donde el daño obliga a la reposición total del establecimiento. Se trata de una escuela para 317 alumnos y por lo tanto ellos ya están reubicados en el Liceo de Canela, donde ya retomaron las clases. En otros establecimientos, como el liceo Eduardo Frei Montalva (Monte Patria), colegio Matilde Salamanca (Salamanca); el liceo Domingo Ortiz de Rosas (Illapel), donde tienen sectores que están muy afectados, pero hay otros que podrían seguir ocupándose. En Ovalle, un establecimiento particular subvencionado, el Dalmasia, está buscando otro local para poder seguir funcionando y otros particulares subvencionados de Illapel, que están efectuando las reparaciones para poder retomar sus funciones”.

¿Están los recursos financieros disponibles para las reparaciones de los colegios y las probables reposiciones que se tengan que realizar?

“Lo urgente y lo puntual lo estamos atendiendo con los 1.200 millones de pesos obtenidos a través del PMU- FIE (Programa de Mejoramiento Urbano y Fondo de Infraestructura Educativa) donde los recursos pertenecen al Ministerio de Educación y la Subdere. Hay otro ítem que se ya está asignado que se se llama “El terremoto de Canela”, donde se dispone de cierta cantidad de recursos para ir abordando el diseño y la reposición de daños mayores”.

LAS CLASES

la pérdida de clases no está sujeta a recuperación cuando ocurre alguna catástrofe

¿Y en el caso de la reposición total de un establecimiento, como es el caso de Canela, de dónde se obtendrán los recursos?

“Tendrá que asumirlo el Ministerio inicialmente y obviamente en los tiempos que correspondan. No tendría sentido tener todos los recursos ahora, cuando la ejecución se debería realizar en el año 2016 o 2017”.

¿Cómo evalúan la infraestructura dañada de los establecimientos particulares subvencionados?

“Ellos también han enfrentado dificultades. Es el caso puntual de Illapel, donde cuatro recintos en estos momentos no están haciendo clases. Creo que en algunos casos, ha existido un diagnóstico tardío y de alguna manera es comprensible, considerando que no es fácil conseguir ingenieros calculistas que aborden dimensiones más estructurales de una construcción. Por lo pronto, ellos harán las reparaciones y nosotros vamos a fiscalizar que éstas estén bien hechas y luego de una o dos semanas podrán reponer las clases. Hay que indicar que los particulares subvencionados no tuvieron paro así que no tendrán problemas de recuperación de clases”.

¿Qué sucede con las clases en los establecimientos municipales, considerando que este año también hubo un extenso paro de los profesores?

“Indudablemente esta emergencia implica una alteración al año escolar. Luego del terremoto, hubo una semana de normalización y al viernes 25 de septiembre ya el 90 por ciento del alumnado había retornado a clases. Todavía hay alumnos sin clases, pero es una situación muy específica y puntual, por lo que habrá la flexibilidad para que puedan acomodar sus calendarios. Hay que indicar que la pérdida de clases no está sujeta a recuperación cuando ocurre alguna catástrofe tal como sucede en este caso”.

¿Cómo se ha abordado los efectos psicológicos de los alumnos y los mismos profesores, luego del terremoto?

“Desde la semana pasada comenzamos a entregar los materiales y la guías para implementar un plan de contención emocional. Lo peor que podría ocurrir es que cuando los niños hubiesen regresado a clases, no se haya hecho referencia al tema. Cuando hay un trauma de esta envergadura, sobretodo cuando estamos hablando de escolares quedan afectados, pero nosotros creemos que este momento para demostrar que la vigencia y la utilidad de la institución escolar y hemos implementado este plan dirigido a los niños, a los apoderados, con los docentes y directores, de tal forma que si este dificil momento se enfrenta en forma conjunta puede ser más llevadero. No solo estamos preocupados de recuperar la infraestructura, sino que también la salud mental de los alumnos”.

¿Cuáles son los programas de prevención que se ejecutan en cada uno de los establecimientos?

“Todo establecimiento tiene el plan de Seguridad Escolar, que significa que cada cierto tiempo hay que hacer simulacros y que cada uno de los alumnos sabe cuál es su zona de seguridad. Es una actividad que ha ido ganando continuidad en el tiempo, no es algo esporádico. De hecho, el año pasado hicimos una actividad de carácter regional, que implicó un simulacro de tsunami en Coquimbo”.

LA CIFRA

317

alumnos de Canela fueron reubicados por los daños sufridos en su escuela

Considerando lo sucedido, ¿Cuál es su visión como autoridad del proyecto que busca construir un colegio particular en el sector de La Serena Golf, muy cerca de la playa?

“Nosotros como Ministerio debemos dar la autorización para su funcionamiento y obviamente que con la situación vivida se amerita una revisión más exhaustiva al respecto. Son los profesionales de planificación quienes evalúan y también la unidad jurídica de la Secretaría quienes deben dar la autorización”.

“Lamentablemente no es el único establecimiento cerca del mar. En caleta San Pedro, hay uno, hay varios en la región y cientos en el país. Así que yo creo que deberíamos como país ir asumiendo el desafío de dejar de tener establecimientos en zonas inundables”.
 

Los daños en el liceo Eduardo Frei Montalva de Monte Patria

La escuela Coquimbo

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Fuente: diarioeldia.cl