Testigo privilegiado del desarrollo de El Día

 
El subgerente de recursos Humanos, Patricio Valdivia logró conocer de primera mano la evolución que tuvo el periódico. En febrero de 2014 en una entrevista para los 70 años del matutino repasó cómo se ligó a esta actividad y en medio de su sentida muerte el pasado viernes, emerge como un testimonio y reconocimiento a su esfuerzo.

  Sin proponérselo diario El Día se transformó en parte de su ADN. Es que para Patricio Valdivia el periódico se terminó por convertir en su familia. Es por ello que en su funeral sus hijos destacaron el cariño que su padre le tenía al matutino, donde en la última etapa de su vida se había transformado en subgerente de Recursos Humanos.
Valdivia era egresado de Ingeniería de Ejecución Minas y en 1979 mientras esperaba ofertas de trabajo se entrevistó con el ejecutivo de diario El Día Francisco Puga Vergara. Habían sido compañeros en el colegio Seminario Conciliar. Bajo el brazo llevaba una carpeta con una serie de dibujos que desarrollaba como jovi. Tuvo una buena recepción. “El diario aún se hacía en tipografías, por lo tanto la publicidad no era como la de hoy, entonces, ofrecí algunos proyectos y Francisco me dio una buena recepción, por lo tanto de ahí me empecé a vincular al diario”.
Lo que comenzó como una vinculación esporádica se terminó transformando en un estilo de vida. Al final Valdivia pasó por las diversas áreas productivas del periódico y desarrollando labores administrativas. En la última década había asumido la responsabilidad de la subgerencia de Recursos Humanos. “Al final terminé aprendiendo el oficio y me fui quedando”.
Trabajó codo a codo con don Mario Araya que se desempeñaba en publicidad y el área de avisos y con el arribo del ejecutivo de ventas Ricardo Guerrero formaron un equipo.
En la entrevista que concedió para los 70 años de El Día en febrero de 2014 insistía que la construcción de los avisos era a pulso “y había que diseñar en base a las tipografías que tenía el diario. Después llegó un gran adelanto como las letras autoadhesivas y costaba hacer los avisos. En un momento se acaban las letras por lo que el trabajo era absolutamente artesanal”.

EL PODER DE LA TECNOLOGÍA

La primera revolución del diario se produce con la llegada del offset, “una rotativa pequeña y mixta. Se imprimían cuatro páginas y la máquina cortaba y se hacían 5 tiros, había una alzadora que ordenaba el diario, luego los doblaba y entregaba. En ese tiempo se confeccionaban 20 páginas…El offset ingresa con fotografías, con más detalles, más nítido, lo que fue un gran salto”.
Valdivia cree que los lectores siempre fueron leales con el diario.
Al final, las mismas necesidades le permitieron incursionar en otras áreas, “aparte que siempre me gustó la fotografía. Recuerdo a Roquel Galleguillos que estaba en fotograbado, donde aprendí cómo se hacía. Ellos me permitían asistir al proceso. También recuerdo al fotógrafo garabito (Nelsón Varas). Posteriormente llegó Mauricio Alegría. En general tenía una excelente relación con ellos. Fotografía aprendí aquí”, insiste.
Con el paso del tiempo se vinculó al suplemento del domingo donde se hizo cargo del diseño y trabajó coordinadamente con el periodista Fernando Moraga Acevedo (fallecido). “Ahí también el tema era artesanal y en base a colaboraciones. No había una estructura. Todos recolectamos temas, el mismo Andrés (Puga) que era aficionado a la música tuvo una sección de espectáculo y cultura que se denominaba Vanguardia, donde comentaba la música que en Chile era un poco desconocida porque tenía contacto en Estados Unidos”.

Si el dibujo y la fotografía se había transformado en su pasión, la pintura en acuarela era su ‘cable a tierra’ y talento que había mantenido oculto.
Esto quedó al descubierto luego que una semana antes de fallecer en el interior de El Día se inauguró una exposición con sus principales trabajos.

CUMPLIENDO SUEÑOS

Valdivia admite que el sueño dorado de Don Antonio, “era una rotativa grande, a todo color y lo logró en 1993 cuando llegó la New King. En el Parque Pedro de Valdivia se descargó la máquina porque los camiones no podían ingresar. "La verdad es que él estaba muy contento. Creo que fue una de las más grandes satisfacciones que tuvo en vida. Antes habíamos tenido la revolución de la computación. Los primeros que llegaron fueron los Mac 512, pero la gran satisfacción fue la New King. Él (Antonio Puga Rodriguez) fue un hombre muy visionario y siempre escuchó a sus colaboradores. Gracias a él estamos en el grado de desarrollo que posee el diario y afortunadamente la familia también lo entendió así y ha seguido permanentemente este desarrollo tecnológico”.
Valdivia advertía que la labor que se realizaba era heroica, sobre todo cuando se había optado por sacar una portada a color los domingos. “Era artesanal, había que preparar con mucha anticipación los domingo con las fotos para poder hacer la separación de colores. Antes se trabajaban con películas, pero ahora todo es digital donde un computador hace todo el proceso a color…La tecnología se ha desarrollado tan velozmente que uno no se imaginaba que podíamos hacer los procesos en el mismo diario, pero cada día nos asombramos”.

Desde las diferentes labores que desarrolló, Valdivia fue testigo de la evolución que había tenido el diario. Si en 1993 estuvo en la llegada de la New King, en el 2010 también lideró el proceso de la llegada de la nueva y moderna rotativa y la puesta en marcha del centro impresor.

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Fuente: diarioeldia.cl