Daniela Serani: "El Teatro Regional es un gran tema"

 
Pese a la complejidad del proyecto, la autoridad cree que sigue siendo un asunto de importancia para la región, aunque en este caso son muchos los organismos que deben estar involucrados, así como las voluntades que se tienen que poner de acuerdo para hacerlo realidad.

En el mes de agosto, con el propósito de otorgar un renovado impulso a su gestión, junto con fortalecer la nueva etapa de administración, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), que preside el ministro Ernesto Ottone, anunció la llegada de Daniela Serani como directora del CNCA de la Región de Coquimbo. Esto en reemplazo de Lenka Rivera.

Oriunda de Santiago, Daniela Alejandra Serani Elliott es licenciada en Teoría e Historia del Arte de la Universidad de Chile. Desde el 2001 hasta este año se desempeñó como directora del Museo de Limarí (Ovalle), donde encabezó diversos proyectos de mejoramiento de la infraestructura y gestión del lugar. Con amplia experiencia en el sector público, Serani igual fue coordinadora nacional del Programa Esquinas Culturales, impulsado por la otrora División de Cultura del Ministerio de Educación y Coordinadora de Extensión del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile. 

– ¿De qué forma evalúa su labor en el Museo de Limarí?

“Llegué el año 2001 y una de mis primeras y más importantes misiones era poder agrandarlo. Porque el museo está ubicado en el edificio de la ex-estación de ferrocarriles, que es municipal y la Dibam lo tiene en comodato, pero la mitad del edificio. En la otra funciona la biblioteca pública. Por lo tanto, contábamos sólo con la sala de exposición permanente. Además, una exhibición de arqueología del territorio muy acotada, que no nos permitía generar audiencias, fidelizar al usuario”.

– ¿Por qué sucedía eso?

“Porque las exposiciones permanentes duran muchos años. Entonces era complicado. Ahí uno de los primeros trabajos que hice fue abocarnos a conseguir un espacio de extensión. Allí hicimos un proyecto de rehabilitación de la casona del maquinista, que era una casa en muy mal estado, donde funcionaban unas oficinas y había un par de bodegas. Pero, cada vez que temblaba, teníamos que evacuar. Gracias a fondos del Consejo, al Fondart de Infraestructura y de fondos sectoriales de la Dibam, abrimos el Centro de Extensión Patrimonial, donde pudimos tener salas de exposiciones temporales, talleres, salas multiuso, un laboratorio arqueológico como se debía”.

– ¿Qué le diría a su sucesor en el cargo de la dirección del museo?

“A mi sucesor o a mi sucesora lo que le toca, lo que le viene, es fortalecer el tema de colecciones. Ese es como el gran desafío, así como ampliar la exposición permanente hacia temas históricos. Yo dejé ingresado un proyecto al Ministerio de Desarrollo Social, con ficha y con todo, que hay que revitalizarlo. Un proyecto de ampliación bastante importante”.

– ¿Y cómo tomó su designación como directora regional de Cultura?

“Obviamente me sorprendí positivamente. Lo asumí como un gran desafío en mi carrera. Estuve 14 años en la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam). Previamente tuve un paso de 4 años por la división de Cultura del Ministerio de Educación, que es de donde sale el Consejo de la Cultura. Así que tenía una cercanía con los equipos locales y del nivel central. Estoy contenta y es un tremendo desafío el nuevo cargo”.

– ¿Qué le pareció la labor de la anterior directora, Lenka Rivera?

“Bien. La dirección regional anterior realizó un proceso de instalación del programa de Gobierno, con las 3 medidas presidenciales que tenemos que cumplir y un trabajo tremendamente potente con la consulta indígena. Se focalizó todo el trabajo del primer período en realizar la consulta indígena y en instalar en la región el tema de nuestros pueblos originarios, que es tremendamente potente, que permite que a su vez se acelere el proceso de nueva institucionalidad cultural”.

– ¿Cómo evalúa el sistema de los fondos concursables, que a veces es blanco de críticas por parte de los artistas, especialmente por la complejidad del tema del formulario?

“El tema de los fondos concursables nos ha perseguido desde que empezaron los fondos. No tenemos que olvidarnos que, en el momento en que recuperamos la democracia, no había nada. Sólo teníamos un Museo de Bellas Artes cerrado, no había líneas de trabajo con artistas. Cuando recuperamos la democracia, lo primero que se hace desde el Ministerio de Educación, porque la división de Cultura estaba alojada allí, era pensar qué hacemos con los artistas. Entonces, trabajemos a través de fondos. Y así parte la historia”.

– ¿Qué fue sucediendo con el paso del tiempo?

““Se fue profesionalizando, mejorando y llegamos a tener ahora esta gran estructura de fondos concursables. Todos sabemos que sigue siendo perfectible, tiene problemas, que no todo el mundo queda contento y eso es obvio, porque es un fondo concursable. En un concurso, desgraciadamente uno cuando entra tiene 50% de posibilidades de ganar y 50% de perder. Y eso es complicado, porque hasta ahora se focalizaban las políticas públicas de cultura a través de fondos. Pero eso se ha ido revirtiendo. Se están implementando nuevas líneas de trabajo con los artistas”.

– Algo de lo que se ha hablado por años es lo del Teatro Regional. ¿Sigue siendo un tema para ustedes?

“Es un gran tema, que lo estamos trabajando. Ahí son muchos los organismos que se involucran, muchas las voluntades que se tienen que poner de acuerdo. Pero sí, es un tema para nosotros. Hay que trabajarlo ahora, en esta coyuntura yo creo que vamos a aprovechar de acelerar el Teatro Regional, sobre todo para evaluar el lugar. Porque ya vimos que no ha parado de temblar.  La propuesta que hay, si bien es bastante acabada, es una propuesta que hay que volver a mirar, porque ya tiene 4 ó 5 años”.

– ¿Cómo se reencanta o se integra a los jóvenes, a la gente de los barrios a la cultura, al arte, que a veces es visto como algo sólo para algunos?

“Uno de los principales objetivos del ministro Ernesto Ottone, de los mandatos que  nos dio cuando asumimos los 4 directores regionales nuevos, fue justamente lograr más participación ciudadana, volver al barrio, a la esquina. Yo no sé si podríamos hablar de recuperar a esos jóvenes o a esos niños, pero sí para recuperar un vínculo. El Consejo históricamente ha tenido programas. Pero igual nos falta llegar a aquellos jóvenes que no tienen un vínculo institucional. De hecho, uno de los objetivos de los Centros de Creación (Cecrea) es ofrecer un espacio más que de creación artística, dejar volar la imaginación a través del juego, del arte, proyectos de sustentabilidad, proyectos verdes, de hacer jardines, tener una participación más allá de un taller”.

¿Qué hace falta para concretar eso?

“Debemos tener un espacio que los acoja donde se pueda generar diálogo. Estamos llenos de talleres, por todos lados, pero lo que nos falta es un diálogo más permanente, un estar más en las comunidades, en los territorios. Más que llegar, dejar al encargado del taller 2 ó 3 horas hablando, sino que poder volver a entender cuáles son las necesidades”.

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Fuente: diarioeldia.cl