Recomiendan reemplazar golosinas por alternativas saludables y apetitosas para celebrar Halloween

 
Excesivo consumo de azúcar entre los niños está asociado a problemas dentales y de obesidad.

Por: UCN

La celebración de Halloween se instaló en nuestro país y muchos niños esperan ansiosos la noche del 31 de octubre para salir a recolectar dulces…tradición cuyo desenlace puede ser no muy dulce, cuando está acompañado por dolores de estómago, náuseas, e incluso vómitos; y, con menos frecuencia, reacciones alérgicas provocadas por los colorantes.
Así lo advierte Claudia Bugueño Araya, nutricionista y académica de la Universidad Católica del Norte, preocupada ante la próxima celebración. Las relaciones sociales, el precio y la conveniencia, agrega, son considerados en este sentido por la industria alimentaria, que se ha preocupado de estos aspectos al ofrecer golosinas a bajo costo, fáciles de adquirir y consumir, y de gran aceptabilidad social, “dado que los niños requieren consumirlas para insertarse dentro del grupo de pares”, comenta.

Las golosinas, explica la profesional, aportan alta cantidad de azúcar, grasas y sodio, pero ningún otro nutriente, “y son responsables de la alza en el peso de los niños, lo que debe ser un tema a tener presente por los padres por que en estas fiesta se consumen altas cantidades”.
La recomendación de Claudia Bugueño cobra especial importancia, al considerar las alarmantes cifras entregadas por el último Simce de Educación Física, que detectó un 41% de estudiantes con sobrepeso u obesidad, y un 20% – vale decir uno de cada cinco- con riesgo cardiovascular y metabólico.
“Llama la atención que incluso niños menores de un año participan de la celebración de Halloween. Ellos se encuentran un periodo crítico, ya que el consumo temprano de productos azucarados a corta edad podría influir en la autorregulación de la ingesta y en la preferencia por sabores dulces, que se puede mantener durante la infancia y la adolescencia”, señala. Asimismo, prosigue, el consumo de azúcar refinada de las golosinas y bebidas azucaradas está asociado con la incidencia de caries y problema de salud dental.
Ante este escenario, la nutricionista y académica de la UCN propone buscar una alternativa atractiva a las golosinas, por ejemplo frutas o frutos secos, o reemplazar los dulces por regalos pequeños, “alimentos que probablemente tengan un costo un poco mayor que una golosina, pero que le ayudarán en su nutrición”. En esta misma línea ofrece las siguientes recomendaciones:

1 Ofrezca alternativas saludables. Elabore bolsitas con frutos secos como maní, almendras o nueces, cascaritas de naranja o avellanas bañadas con chocolate, todo de tamaño muy pequeño, frutas frescas, figuritas de avena y miel decoradas acorde a la festividad.

2 Enséñele a su hijo a comer toda clase de alimentos con moderación. Lo ideal es que los papás también dosifiquen la cantidad que puedan comer los niños diariamente y para ello deberán conseguir que los pequeños les entreguen parte de los dulces al terminar la recolección, para lo cual deben explicarles previamente que no podrán consumir todo lo reunido. Un alto consumo de golosinas en la noche provocará meteorismo con distensión gástrica, cólico y mal dormir, entre otros efectos indeseables.

3 Lea en las etiquetas la información nutricional para revisar la calidad de los productos, ya que muchas veces los de más bajo costo, por ejemplo en el caso de los chocolates, son de menor calidad, más alto contenido graso y grasas más perjudiciales para la salud.

4 Refuerce a su hijo los hábitos de salud bucal. Debido al alto consumo de golosinas es importante reforzar esta práctica, incluso podría regalarle un nuevo cepillo de dientes.
“No olvidemos que estos consejos son buenos para toda la familia y sobre todo, recordemos siempre regalarnos una sabrosa fruta y dejar la golosina guardada”, concluye Claudia Bugueño.
 

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Fuente: diarioeldia.cl